Técnicas quirúrgicas
Tipos de operaciones para la rotura de los tendones isquiotibiales
1. ¿Cuándo opera una rotura proximal de los tendones isquiotibiales?
Se considera la cirugía cuando existe una rotura completa de la inserción proximal, especialmente si hay una retracción significativa del tendón (separación de varios centímetros respecto a su punto de anclaje original), en pacientes jóvenes y activos, o cuando hay afectación de los tres tendones isquiotibiales en lugar de uno solo. Estos factores se valoran mediante resonancia magnética para planificar el abordaje más adecuado.
Fuente: Arthrex
2. ¿En qué consiste la operación de reparación de esta rotura?
La intervención consiste en reinsertar el tendón o tendones rotos en su punto de anclaje original en el isquion, mediante anclajes óseos que fijan el tejido de forma segura. Si ha pasado mucho tiempo desde la lesión y el tendón se ha retraído en exceso, puede ser necesario liberar tejido cicatricial adicional o, en casos complejos, recurrir a técnicas de reconstrucción con injerto.
3. ¿Cómo es el periodo de inmovilización tras la operación?
Tras la reparación quirúrgica, se recomienda el uso de muletas durante varias semanas, habitualmente entre 4 y 6, evitando la flexión completa de cadera con la rodilla extendida y limitando la carga de peso según el protocolo del cirujano. En algunos casos se utiliza una rodillera o un dispositivo que limita determinados movimientos para proteger la reparación durante las primeras semanas.
4. ¿Cuándo se inicia la rehabilitación tras la operación?
La rehabilitación comienza de forma temprana con movilizaciones suaves y ejercicios isométricos en las primeras semanas, evitando tensionar en exceso la zona reparada. Hacia la sexta semana, si la evolución es favorable, se introduce el fortalecimiento activo progresivo, avanzando gradualmente hacia ejercicios de mayor exigencia conforme se confirma la buena cicatrización del tendón.
5. ¿Cuánto tiempo dura la recuperación completa tras esta operación?
La recuperación es prolongada, ya que el tendón necesita varios meses para integrarse firmemente en el hueso y recuperar su resistencia. La marcha sin ayudas suele recuperarse entre los 2 y 3 meses, mientras que la vuelta a actividades deportivas exigentes, incluyendo carrera a alta velocidad, puede tardar entre 6 y 9 meses según la extensión de la rotura y la evolución individual.
6. ¿Qué resultados se obtienen con el tratamiento quirúrgico frente al conservador?
En roturas completas de la inserción proximal, especialmente con afectación de varios tendones, la reparación quirúrgica suele ofrecer mejores resultados en cuanto a recuperación de fuerza y función que el tratamiento conservador, que en estos casos extensos puede dejar debilidad residual. Sin embargo, en roturas parciales bien seleccionadas, el tratamiento conservador consigue resultados satisfactorios sin necesidad de cirugía.
7. ¿Qué complicaciones pueden surgir tras esta lesión o su tratamiento quirúrgico?
Entre las posibles complicaciones se incluyen la lesión del nervio ciático, que pasa muy próximo a la zona de reparación, formación de tejido cicatricial excesivo que puede generar molestias persistentes, debilidad residual de la musculatura isquiotibial, y, con menor frecuencia, infección de la herida quirúrgica o una nueva rotura si se retoma la actividad antes de completar la rehabilitación.
Vídeos
Visión General de los Desgarros de los Isquiotibiales de la Cadera
Fuente: Arthrex