No necesariamente. Las roturas parciales pequeñas o de bajo grado, especialmente en pacientes mayores con menor demanda funcional, pueden tratarse de forma conservadora con fisioterapia, modificación de actividades y, en ocasiones, infiltraciones. La cirugía se reserva principalmente para roturas completas o parciales extensas que provocan debilidad significativa, cojera persistente o dolor incapacitante que no responde al tratamiento conservador.