El tratamiento quirúrgico que realizamos en nuestra institución consiste en extraer, mediante un fino catéter de aproximadamente 5 mm y a través de la cresta ilíaca, células mesenquimales (SMC) del propio paciente. Estas células se introducen de forma percutánea directamente en el centro del foco necrótico, donde activan los mecanismos de reparación y regeneración ósea. La intervención puede repetirse una o dos veces si la entidad de la lesión lo requiere.