Las microfracturas enriquecidas son una evolución de la técnica clásica de microfracturas, diseñada para mejorar la calidad del tejido que se forma tras la cirugía. Mediante perforaciones de 2-3 mm de profundidad en el hueso subcondral, se liberan células mesenquimales que, en esta variante mejorada, quedan retenidas en la zona lesionada gracias a la aplicación de un gel o matriz condrogénica, la cual optimiza la reparación y produce un tejido de mayor calidad.