Practicamos una cirugía personalizada: un estudio previo con TAC permite determinar qué estructuras están alteradas en cada paciente específico para actuar sobre ellas de forma selectiva. Las principales intervenciones disponibles son:
Reconstrucción del ligamento patelofemoral medial (LPFM)
El ligamento patelofemoral medial es el principal estabilizador interno de la rótula. Cuando se indica su reconstrucción, los estudios demuestran que el uso de un tendón de donante ofrece mejores resultados que la sutura directa del ligamento roto.
Corrección de la tuberosidad tibial anterior (osteotomía)
Cuando la distancia entre la tuberosidad tibial y el surco troclear supera los 20 mm (TAGT > 20 mm), la osteotomía (recolocación quirúrgica) de la tuberosidad tibial anterior es un gesto complementario fundamental para mejorar la estabilidad de la rótula.