La meniscectomía (extirpación del menisco) puede aliviar el dolor a corto plazo, pero con el tiempo el cartílago articular queda desprotegido y aparece la denominada artrosis postmeniscectomía: un deterioro progresivo e irreversible que se manifiesta con estrechamiento de la interlínea articular, aplanamiento del cóndilo femoral, dolor e impotencia funcional creciente. El trasplante meniscal permite reponer el menisco extirpado mediante un injerto procedente de un donante, con el objetivo de reducir el dolor y proteger el cartílago articular del deterioro progresivo.
En nuestra institución realizamos el primer trasplante meniscal por vía artroscópica llevado a cabo en España, en el año 2001, y desde entonces hemos publicado nuestra experiencia y resultados en cuatro artículos científicos.
Una de las técnicas que empleamos es el trasplante de aloinjerto meniscal con doble bloque óseo.