Ripoll Medical Group

Ligamento lateral externo

Menú principal

1. ¿Qué es el ligamento lateral externo de la rodilla?

El ligamento lateral externo (LLE), también conocido como ligamento colateral lateral, es una estructura cordonal y fibrosa situada en la parte externa de la rodilla. Su función principal es estabilizar la articulación y evitar que la rodilla se desplace hacia dentro (en varo) de forma excesiva.

Ligamento lateral externo en azul

2. ¿Cuál es la función del ligamento lateral externo?

El ligamento lateral externo actúa como un estabilizador clave frente a impactos provocados desde la parte interna de la rodilla, evitando que la articulación se desplace excesivamente hacia fuera. También contribuye a controlar la rotación y los movimientos laterales, especialmente durante actividades como correr, girar, saltar o cambiar de dirección. Su función es esencial para mantener la estabilidad de la rodilla y proteger otras estructuras articulares frente a movimientos bruscos o fuerzas excesivas.

Visión General de los Desgarros del Ligamento Colateral Lateral LCL y Medial LCM

Fuente: Arthrex

3. ¿Cómo se produce una lesión del ligamento lateral externo?

as lesiones del ligamento lateral externo suelen ocurrir por golpes en la parte externa de la rodilla, caídas o movimientos de torsión repentinos. Son frecuentes en deportes como fútbol, esquí o baloncesto, donde hay cambios rápidos de dirección.

4. ¿Cuáles son los síntomas de una lesión del ligamento lateral externo?

Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor en la parte externa de la rodilla e inflamación
  • Sensación de inestabilidad
  • Dificultad para caminar o apoyar peso.

5. ¿Cómo se diagnostica una lesión del ligamento lateral externo?

El diagnóstico se basa en la historia y en la exploración clínica en la cual, situada la rodilla en posición de cuatro de Cabot, debe palparse claramente una estructura cordonal en la parte externa de la articulación.  Para complementar el diagnóstico se pueden realizar pruebas de imagen como la resonancia magnética. Estas permiten evaluar el grado de daño del ligamento y descartar otras lesiones asociadas.

6. ¿Qué grados de lesión existen en el ligamento lateral externo?

Las lesiones del ligamento lateral externo se clasifican en tres grados:

  • Grado I: estiramiento leve del ligamento.
  • Grado II: rotura parcial.
  • Grado III: rotura completa con inestabilidad significativa.

7. ¿Qué tratamiento conservador existe para el ligamento lateral externo?

A diferencia del ligamento lateral interno (LLI), el ligamento lateral externo tiene menor capacidad de curación espontánea y se lesiona con menos frecuencia, pero sus roturas completas suelen requerir cirugía. Es clave no infravalorarlo: forma parte del complejo posterolateral, cuya inestabilidad puede ser incapacitante.

  • Grado I: 2-4 semanas. Tratamiento conservador.
  • Grado II: 6-10 semanas. Tratamiento conservador con seguimiento estricto.
  • Grado III: Cirugía recomendada en la mayoría de los casos.

Tratamiento conservador (grados I y II)

PRICE (primeras 48–72 h): protección, reposo relativo, hielo, compresión y elevación.

Antiinflamatorios (AINEs): control del dolor e inflamación en la fase aguda (5–7 días).

Rodillera articulada: protege el compartimento externo y limita el varo forzado mientras cicatriza.

Fisioterapia: fortalecimiento de bíceps femoral e isquiotibiales, propiocepción y readaptación deportiva progresiva.

8. ¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse una lesión del ligamento lateral externo?

El tiempo de recuperación varía según el grado de la lesión:

  • Leves: 2 a 4 semanas.
  • Moderadas: 4 a 8 semanas.
  • Graves: varios meses, especialmente si requieren cirugía.

9. ¿Se puede prevenir la lesión del ligamento lateral externo?

Sí. Mantener una buena condición física, fortalecer la musculatura de la pierna, realizar ejercicios de estabilidad y utilizar calzado adecuado ayuda a reducir el riesgo de lesión.

10. ¿Cuándo es necesario acudir a un especialista?

Es recomendable consultar a un especialista si hay dolor persistente, inflamación importante o sensación de inestabilidad en la rodilla. Un diagnóstico precoz mejora el pronóstico y evita complicaciones a largo plazo.

Scroll al inicio