En la mujer es necesario diseñar un tratamiento «a la carta», teniendo en cuenta sus características individuales:
- Nivel de actividad física y tipo de deporte practicado.
- Índice de masa corporal.
- Exigencias cosméticas (cicatrices, etc.).
- Grado de inestabilidad y componente rotacional de la misma.
En función del análisis de la inestabilidad, puede valorarse añadir a la reconstrucción intraarticular del LCA una plastia extraarticular para la reconstrucción del ligamento anterolateral, con el fin de controlar mejor el componente rotacional.