La cirugía se reserva para una minoría de casos: pacientes con dolor incapacitante de larga duración que no han respondido a un programa completo de fisioterapia, infiltraciones y terapias complementarias, o en aquellos casos en los que se confirma mediante resonancia magnética una rotura completa del tendón glúteo. La técnica quirúrgica busca reparar el tendón y reinsertarlo correctamente en el trocánter mayor.