Discopatía degenerativa
1. ¿Qué es exactamente la discopatía degenerativa?
La discopatía degenerativa es el proceso por el cual el disco intervertebral pierde progresivamente agua, altura y elasticidad debido al desgaste natural o a sobrecargas repetidas. A diferencia del envejecimiento fisiológico del disco, en la discopatía este deterioro llega a alterar su función amortiguadora y puede generar dolor, inestabilidad segmentaria o compresión de estructuras nerviosas cercanas.
2. ¿A qué edad suele empezar a manifestarse?
Los primeros cambios degenerativos pueden observarse ya a partir de los 25-30 años en pruebas de imagen, aunque no siempre producen síntomas. La aparición de dolor clínico es más frecuente entre los 40 y 60 años, coincidiendo con décadas de carga acumulada sobre la columna.
3. ¿Qué síntomas provoca la discopatía degenerativa?
El síntoma más habitual es dolor de espalda mecánico, que empeora con la actividad y mejora con el reposo, aunque en fases avanzadas puede aparecer rigidez matutina o dolor irradiado si el disco comprime una raíz nerviosa. En muchos casos, especialmente al inicio, no produce ninguna molestia.
4. ¿Cómo se diagnostica y qué pruebas de imagen son más útiles?
El diagnóstico se apoya en la exploración clínica y se confirma con resonancia magnética, que permite valorar la hidratación y altura del disco con gran precisión. La radiografía simple también es útil para ver la pérdida de espacio discal y signos indirectos como osteofitos.
5. ¿Cuáles son las opciones de tratamiento disponibles?
El tratamiento de primera línea es conservador: ejercicio terapéutico, fisioterapia, control del peso y analgesia cuando es necesaria. Solo en casos con dolor persistente, incapacitante o con afectación neurológica se valoran técnicas intervencionistas o cirugía.