Fracturas vertebrales (por compresión, estallido, luxación)
1. ¿Qué tipos de fractura vertebral existen?
Las principales fracturas vertebrales son la fractura por compresión, en la que el cuerpo vertebral se aplasta parcialmente; la fractura por estallido, más grave, en la que el cuerpo vertebral se fragmenta en varias partes; y la fractura-luxación, que además asocia un desplazamiento de la vértebra y suele ser la más inestable.
2. ¿Cuáles son las causas más frecuentes de fractura vertebral?
En personas jóvenes suelen deberse a traumatismos de alta energía, como accidentes de tráfico o caídas de altura, mientras que en personas mayores con osteoporosis pueden producirse con esfuerzos mínimos, como toser con fuerza o levantar un peso ligero.
3. ¿Cómo se determina si una fractura vertebral es estable o inestable?
Se valora mediante pruebas de imagen (radiografía, tomografía o resonancia) analizando si están afectadas las columnas anterior, media y posterior de la vértebra: cuando se compromete más de una columna, especialmente la media, la fractura suele considerarse inestable y de mayor riesgo neurológico.
4. ¿Todas las fracturas vertebrales requieren cirugía?
No; muchas fracturas por compresión leves, sin afectación neurológica ni inestabilidad, se tratan de forma conservadora con reposo relativo, analgesia y, en ocasiones, un corsé. La cirugía se reserva para fracturas inestables o con compromiso neurológico.
5.¿Qué papel tiene la rehabilitación tras una fractura vertebral?
La rehabilitación es clave para recuperar la movilidad, fortalecer la musculatura paravertebral y prevenir nuevas fracturas, especialmente en pacientes con osteoporosis de base, en quienes también se debe valorar tratamiento específico para la fragilidad ósea.