Tendinopatía del tendón de aquiles
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Introducción
El tratamiento de la tendinopatía de Aquiles se basa principalmente en el ejercicio terapéutico, con terapias complementarias para los casos más persistentes. Esta guía responde, en un lenguaje claro y accesible, a las preguntas más habituales sobre cómo se trata esta lesión: desde los ejercicios excéntricos hasta cuándo plantear la cirugía. El contenido es informativo y no sustituye la valoración de su médico especialista o fisioterapeuta.
1. ¿Cuál es el primer paso en el tratamiento de una tendinopatía de Aquiles?
El primer paso es identificar y modificar la sobrecarga que está provocando la lesión, no necesariamente eliminar toda actividad física. Esto implica reducir temporalmente los gestos de mayor impacto (correr, saltar) y sustituirlos por actividad de bajo impacto, junto con un análisis de posibles factores agravantes como el calzado, la superficie de entrenamiento o un aumento brusco de la carga de ejercicio.
2. ¿Por qué los ejercicios excéntricos son el pilar del tratamiento?
Los ejercicios excéntricos, en los que el músculo se alarga mientras se contrae (como bajar lentamente sobre la punta de los pies desde un escalón), estimulan al tendón a reorganizar sus fibras de colágeno y aumentar su capacidad de carga. Numerosos estudios han demostrado que este tipo de ejercicio, realizado de forma progresiva durante varias semanas, es más eficaz que el reposo para regenerar la estructura del tendón de Aquiles.
3. ¿Es diferente el tratamiento según la zona del tendón afectada?
Sí. La tendinopatía de Aquiles puede afectar a la zona media del tendón (la más frecuente) o a su inserción en el hueso del talón (tendinopatía insercional). Los ejercicios excéntricos se adaptan según la localización: en la afectación de la zona media se recomienda bajar por debajo del nivel del escalón, mientras que en la tendinopatía insercional ese movimiento puede empeorar el dolor, por lo que se ajusta el rango de ejercicio para no comprimir la inserción del tendón.
4. ¿Qué papel tienen las plantillas y el calzado en el tratamiento?
El calzado y las plantillas pueden ayudar a reducir la tensión sobre el tendón mientras se recupera. Un talonera o cuña en el talón disminuye temporalmente el estiramiento del tendón de Aquiles, lo que puede aliviar el dolor en fases iniciales. Las plantillas también pueden corregir alteraciones en la pisada, como la pronación excesiva, que contribuyen a la sobrecarga del tendón.
5. ¿Cuándo se recomiendan las ondas de choque y cómo funcionan?
Las ondas de choque se recomiendan habitualmente cuando la tendinopatía no mejora lo suficiente tras varias semanas de ejercicio excéntrico bien pautado. Esta terapia aplica energía mecánica sobre el tendón para estimular su proceso de reparación, reducir el dolor y, según diversos estudios, favorecer la formación de tejido sano. Se aplica en varias sesiones y se combina siempre con el programa de ejercicio, nunca como tratamiento aislado.
6. ¿Qué evidencia hay sobre las infiltraciones de PRP en esta lesión?
El plasma rico en plaquetas (PRP) consiste en inyectar factores de crecimiento extraídos de la propia sangre del paciente en la zona dañada del tendón, con el objetivo de estimular su regeneración. La evidencia científica sobre su eficacia en la tendinopatía de Aquiles es todavía variable según los estudios, por lo que suele reservarse para casos persistentes que no han respondido al tratamiento conservador estándar, siempre como complemento y no como sustituto de la fisioterapia.
7. ¿Por qué no se recomiendan las infiltraciones de corticoides en este tendón?
Las infiltraciones de corticoides directamente en el tendón de Aquiles se evitan en la mayoría de los protocolos actuales, ya que, aunque pueden aliviar el dolor a corto plazo, debilitan la estructura del colágeno del tendón y aumentan significativamente el riesgo de una rotura completa. Por este motivo, su uso se considera generalmente contraindicado en esta localización.
8. ¿Cuánto tiempo debe seguirse el tratamiento antes de ver mejoría?
La paciencia es clave en esta lesión, ya que el tendón cicatriza lentamente. Con un programa de ejercicio excéntrico bien realizado, la mejoría inicial suele notarse entre las 6 y las 12 semanas, aunque la recuperación funcional completa puede llevar de 3 a 6 meses. Abandonar el tratamiento de forma prematura, antes de completar el programa, es una de las causas más frecuentes de recaída.
9. ¿Qué se hace si el tratamiento conservador no funciona tras varios meses?
Si tras 4 a 6 meses de tratamiento conservador bien realizado (ejercicio excéntrico, modificación de carga y, en algunos casos, ondas de choque o PRP) no hay mejoría significativa, se considera que existe un fracaso del tratamiento conservador. En ese punto se valora la cirugía, que consiste en eliminar el tejido degenerado del tendón y, si es necesario, liberar estructuras adyacentes que puedan estar contribuyendo al problema.
10.¿Cómo se debe progresar la vuelta al deporte tras el tratamiento?
La vuelta al deporte debe ser gradual y guiada por la ausencia de dolor, no por un calendario fijo. Se recomienda progresar primero con actividades de bajo impacto, después introducir carrera continua a baja intensidad, y por último incorporar gestos específicos del deporte como saltos o cambios de dirección, siempre evaluando la respuesta del tendón a cada nivel de carga antes de avanzar al siguiente.
Vídeos
Remoción del Espolón Óseo y Reparación Mínimamente Invasiva del Tendón de Aquiles
Fuente: Arthrex